BON COS es mucho más que un centro de estética: es un espacio de calma, de dedicación y de belleza consciente, fundado hace más de 30 años por Cati Puig, y hoy liderado por Cati y Marinela Marcu, dos profesionales que comparten una misma visión: cuidar a las personas desde el respeto, la cercanía y la excelencia.

En BON COS unimos experiencia, técnica, intuición y una profunda pasión por lo que hacemos. Cada persona que cruza nuestra puerta recibe mucho más que un tratamiento: recibe nuestra dedicación personal y nuestra esencia.

Creemos firmemente que la belleza auténtica nace de la combinación entre técnica, experiencia y presencia consciente. Por eso, en cada tratamiento nos entregamos al cien por cien, cuidando cada detalle — desde la atmósfera de la cabina hasta la manera en la que apoyamos nuestras manos sobre la piel — para que cada clienta sienta que ha recibido mucho más de lo que esperaba: Una experiencia única, personal y profundamente transformadora.

Marinela Marcu

Especialista en Well Aging y Rituales Faciales

Con 18 años de experiencia en el mundo de la estética, he convertido mi profesión en una auténtica vocación. Mi pasión son los tratamientos faciales — especialmente los enfocados al well aging —, donde cada gesto, cada presión y cada movimiento de las manos tienen un propósito profundo: cuidar, transformar y despertar la belleza natural de cada piel.

Para mí, cada rostro cuenta una historia. Observar la piel, escucharla con las manos y entender sus necesidades reales es la base de mi trabajo. No se trata solo de aplicar un producto o seguir un protocolo, sino de crear una conexión íntima y auténtica con la persona que tengo delante. Por eso, cuando realizo un tratamiento facial, el mundo exterior desaparece: entro en un estado de atención absoluta, en el que cada maniobra nace desde la sensibilidad y la precisión, deshaciendo una a una las pequeñas tensiones, adherencias y arrugas para devolver luz, frescura y vitalidad al rostro.

Los rituales faciales y corporales ocupan un lugar muy especial en mi forma de trabajar. Son momentos en los que el tiempo se detiene, la respiración se hace más profunda y la persona puede entregarse por completo al bienestar. Me encanta mimar, relajar y acompañar a cada clienta en ese viaje sensorial que va más allá de lo estético: es un momento de pausa, de reconexión con una misma.

Mi objetivo es que cada persona salga no solo con la piel radiante, sino también con el alma más ligera, en calma y con la sensación de haber vivido algo verdaderamente especial.

Cati Puig

Fundadora de BON COS
Especialista en Drenaje Manual, Rituales y Bienestar Integral.

Con más de 32 años de experiencia, BON COS es el reflejo de mi camino y de mi manera de entender el bienestar.
Empecé como quiromasajista, especialista en drenajes linfáticos, digitopuntura y talasoterapia, y a lo largo de los años he ido ampliando mis conocimientos y técnicas hasta convertirme en una profesional apasionada por los rituales corporales, los tratamientos faciales y las terapias manuales.

Cuando coloco las manos sobre la piel o el cuerpo de una persona, es como si mi sentido del tacto se hubiera afinado con el tiempo.
Mis manos saben qué necesita esa piel y cómo debo actuar sobre el cuerpo para restablecer el equilibrio, la energía y la armonía.
Trabajo con sensibilidad, precisión e intuición, adaptando cada tratamiento a lo que realmente necesita la persona en ese momento.

El drenaje manual es una de mis grandes pasiones; una técnica que aplico con respeto, dedicación y una profunda conexión con cada cuerpo.
Mi objetivo es que cada persona que pasa por mis manos salga renovada, con el cuerpo descansado y el espíritu en calma.

Porque cuidar también es escuchar, sentir y respetar el ritmo de cada uno.

Maribel Martín

Hace casi 4 años que forma parte del equipo de BON COS, y desde el primer día vimos en ella algo especial. Aunque no venía del mundo de la estética, su sensibilidad innata, su actitud receptiva y su capacidad para cuidar a las personas con cariño y dedicación nos hicieron entender que podríamos transmitirle este oficio tan especial.

Con el tiempo, Maribel ha crecido profesionalmente, absorbiendo cada enseñanza y transformándola en gestos llenos de delicadeza. Hoy es una pieza clave de nuestro equipo: amable, atenta y comprometida con ofrecer bienestar real en cada tratamiento.

Su presencia aporta calma, y su manera de tratar a las personas refleja perfectamente los valores de BON COS: respeto, cercanía y calidez.
Maribel es el ejemplo vivo de que esta profesión también se aprende con el corazón.